CAFE SEXO

Mi madre acaba de servirme un café, creo que se apiada de mis veladas de insomnio frente al portátil, de todos modos, apenas se fue, empecé a poner las cucharaditas de azúcar al café, sintiendo ya el calor que emite esta taza de barro, empecé a remover con la cucharilla, tan vagamente y con descuido, que vi como lentamente una gota sobrepasaba el limite interno de la taza de barro, y no se si soy yo, pero se chorreó lentamente por el borde exterior, formando un triangulo invertido, la gota cayó de manera tan sutil, que no pude imaginarme a mi chica corriéndose de la misma manera, después de alocado sexo sobre la mesa. Ahora que la taza se vació, y solo queda la pequeña mancha de café en el mantel, puedo decir que me excité, y me excité mucho...

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